La Comisión Nacional de los Derechos Humanos llamó a instituciones públicas y privadas a homologar los programas de residencias médicas y realizar ajustes para garantizar los derechos humanos de las personas médicas residentes en México. El organismo también pidió a las cámaras de Diputados y Senadores avanzar en las iniciativas de reforma relacionadas con este sector.
Durante la presentación de un informe especial sobre la situación de los derechos humanos de las personas médicas residentes, la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, señaló que existen condiciones de precarización laboral, violencia y agotamiento físico y emocional. El documento identifica además una dualidad jurídica, debido a que las personas residentes son consideradas estudiantes en formación y, al mismo tiempo, personal trabajador.
El informe analiza casos en instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”. Entre los principales obstáculos identificados se encuentran los riesgos laborales, la violencia de género, las jornadas extensas y la falta de claridad sobre las responsabilidades entre las instituciones educativas y de salud.
La CNDH también señaló algunos cambios recientes, entre ellos el anuncio del Instituto Mexicano del Seguro Social sobre la eliminación de guardias mayores a 24 horas y el aumento de plazas para residentes de primer año entre 2020 y 2025. El informe plantea una ruta de acción con recomendaciones para el Instituto Mexicano del Seguro Social, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, Secretaría de Salud, Universidad Nacional Autónoma de México, Poder Legislativo y autoridades sanitarias estatales.






