La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advirtió que la gentrificación, turistificación y patrimonialización pueden afectar el derecho de las personas a permanecer en sus comunidades. El señalamiento forma parte de un informe especial que analiza los cambios registrados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey durante el contexto del Mundial de Futbol 2026.
El documento reporta incrementos de entre 20 y 600 por ciento en las rentas de zonas cercanas a estadios y áreas turísticas, además del desplazamiento de familias con años de arraigo en sus barrios. También identifica el reemplazo de viviendas permanentes por alojamientos de corta estancia mediante plataformas digitales y conflictos por el acceso al agua potable en colonias populares.
La CNDH señala que los efectos golpean con mayor fuerza a mujeres, comunidades indígenas, personas trabajadoras no asalariadas, adultos mayores y familias con menores ingresos. Entre las consecuencias también menciona la ruptura de redes comunitarias de cuidado, memoria e identidad, así como dificultades para mantener los medios de vida.
Ante este escenario, el organismo propone regular el arrendamiento temporal, establecer reservas de vivienda permanente y actualizar los instrumentos de ordenamiento territorial. También plantea monitorear los aumentos de renta, facilitar denuncias y garantizar el acceso al agua, además de dar seguimiento a estos fenómenos antes, durante y al menos un año después de eventos masivos.
La CNDH reconoció los beneficios económicos y culturales asociados al Mundial, pero sostuvo que la modernización urbana no debe generar desplazamiento de las comunidades. El informe plantea que el desarrollo debe distribuir sus beneficios y garantizar la participación de quienes habitan los territorios en las decisiones que modifican su entorno.






