Noticias Chihuahua:
Claudia Sheinbaum, en su primer año como presidenta de México, consolida una aprobación cercana al 78 %, cifra destacada que incluso la coloca por encima de algunos anteriores mandatarios. Este respaldo se refuerza con una encuesta que indica que un 70 % de los mexicanos apoya sus acciones contra el huachicol fiscal, un caso de contrabando de combustible que involucra altos mandos de diferentes instancias.
Hasta ahora se han detenido 14 personas ligadas al caso de contrabando, entre militares, funcionarios aduanales y empresarios. Las investigaciones revelan pérdidas fiscales estimadas en unos 150 millones de dólares. El gobierno afirma que ese combate al robo de combustible es una prioridad desde hace dos años.
Aunque Sheinbaum goza de popularidad por sus programas sociales, estabilidad económica y discursos de renovación, la seguridad sigue siendo uno de sus desafíos más grandes. Aunque los homicidios han disminuido 32 % en el país, muchas comunidades siguen percibiendo inseguridad y violencia.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presenta niveles de aprobación altos, especialmente en entidades con alta incidencia criminal. Su rol en estas estrategias ha sido visible y acompañado por operativos coordinados entre fuerzas federales y locales.
Sin embargo, críticos señalan que la visibilidad mediática puede eclipsar faltas estructurales, como la coordinación judicial, la transparencia en las detenciones y el seguimiento de casos hasta su sentencia final. Para algunos, estos avances aún no se traducen en justicia efectiva.
Este respaldo social envía un mensaje poderoso: grandes sectores de la población valoran el combate al huachicol y actos que antes se consideraban tolerados. La administración tendrá, sin embargo, que mantener resultados para no perder credibilidad.
Este panorama plantea un desafío central: balancear acciones visibles con eficacia real en instituciones, sin depender solo del carisma presidencial.







