La exactriz mexicana Allisson Lozz, recordada por protagonizar telenovelas como Al diablo con los guapos y En nombre del amor, inició una nueva etapa profesional lejos de los foros de televisión. Tras retirarse de la actuación en 2009, cuando todavía era muy joven, la chihuahuense ha enfocado su vida en su familia y en diferentes proyectos empresariales, manteniéndose alejada de la industria del entretenimiento.
Su trayectoria en la televisión comenzó desde la infancia con el programa Código F.A.M.A., que le abrió las puertas a producciones de Televisa como Alegrijes y rebujos, Misión S.O.S. y Rebelde. Su popularidad creció con sus papeles protagónicos, pero decidió abandonar la actuación después de su participación en En nombre del amor, una producción que posteriormente describió como una etapa difícil debido a las condiciones de trabajo y al trato que recibió durante las grabaciones.
Después de dejar las pantallas, Lozz se casó con Eliu Gutiérrez, formó una familia y se estableció en Estados Unidos, donde ha desarrollado distintas actividades comerciales. Durante años estuvo vinculada con empresas de productos cosméticos y cuidado personal, entre ellas Mary Kay y Farmasi, mediante modelos de venta directa y mercadotecnia multinivel. Estas actividades le permitieron construir una carrera profesional distinta a la que tuvo durante su adolescencia.
En 2026, la exactriz dio a conocer un nuevo emprendimiento relacionado con Durzzo, una empresa dedicada a la venta de joyería y accesorios. A través de sus redes sociales explicó que encontró una oportunidad de negocio que combina su gusto por las joyas con la posibilidad de generar ingresos y trabajar con otras mujeres. La propuesta incluye la comercialización de piezas con recubrimientos de platino y oro laminado de 18 quilates, además de un esquema de comisiones para quienes participan en su equipo.
Aunque algunos seguidores han expresado su deseo de verla nuevamente en las telenovelas, Allisson Lozz ha mantenido su decisión de no regresar a la actuación. Incluso la productora Rosy Ocampo reveló que la buscó para una participación especial en Papás por siempre, pero la exactriz rechazó la propuesta. A 17 años de su retiro, su vida profesional transcurre entre los negocios, las redes sociales y su familia, una decisión que marcó un cambio definitivo en la carrera de una de las figuras juveniles más recordadas de la televisión mexicana.






