La Comisión Nacional de los Derechos Humanos advirtió que el uso de inteligencia artificial en servicios dirigidos a personas mayores debe complementar, y no sustituir, el cuidado humano. Durante un conversatorio sobre tecnología y derechos humanos, se señaló que estas herramientas pueden contribuir a la salud, autonomía y calidad de vida, siempre que exista supervisión humana.
El organismo señaló que la inteligencia artificial también puede convertirse en una nueva forma de exclusión cuando trámites, servicios o herramientas automatizadas se convierten en la única vía para acceder a un derecho. Por ello, planteó la necesidad de garantizar información clara y accesible, capacitación digital y alternativas no digitales para quienes enfrenten dificultades para utilizar estas tecnologías.
En materia de salud, se destacó que la inteligencia artificial puede apoyar en prevención, diagnóstico y seguimiento, pero no debe sustituir la valoración del personal médico ni la participación de las personas en las decisiones sobre sus tratamientos. También se expusieron aplicaciones de robots para compañía, terapias previamente validadas y ejercicios de memoria y atención, siempre como herramientas de apoyo bajo supervisión humana.
Durante la sesión se presentó además un estudio que identificó una brecha en el uso de internet entre personas de 65 a 75 años y jóvenes de 15 a 24 años, cuyo uso alcanza 97.6 por ciento. La Comisión planteó avanzar hacia una mayor soberanía tecnológica y de los datos, así como mantener mecanismos de revisión humana para decisiones relacionadas con salud, patrimonio, cuidados, trámites y servicios.






