El aspirante del Partido Acción Nacional (PAN) a la alcaldía de Chihuahua, Rafael Loera Talamantes, describió como un encuentro cordial y tranquilo la reunión que tuvo el viernes con la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
Este cara a cara significó el primer contacto directo entre ambos desde que el exfuncionario dejara su puesto al frente de la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común, y en él, según relató, coincidieron en la urgencia de estrechar la comunicación y consolidar la unidad interna del blanquiazul.
Loera Talamantes enfatizó que durante la charla pactaron mantener los canales de diálogo permanentemente abiertos, pues advirtió que la falta de comunicación suele ser el caldo de cultivo para divisiones y malentendidos entre los políticos.
El objetivo, dijo, fue tender puentes y fijar las bases para seguir sumando esfuerzos en favor del partido, sin que las legítimas aspiraciones electorales generen fracturas. Añadió que ambos compartieron la idea de que las diferencias normales de una contienda interna deben resolverse dentro de los cauces del proceso y no trasladarse a la relación entre los militantes.
Para concluir, el panista descartó rotundamente que el ambiente de la reunión fuera tenso o que haya recibido algún tipo de regaño o llamado de atención.
Resaltó que el mayor compromiso alcanzado con la mandataria estatal fue el de no perder el contacto y continuar tejiendo acuerdos que fortalezcan la cohesión al interior del PAN.


