El auge de medicamentos para bajar de peso como Ozempic ha abierto una nueva oportunidad de negocio para la industria cosmética, ante el aumento de personas preocupadas por la flacidez y la pérdida de volumen facial después de adelgazar rápidamente. Empresas como L’Oréal, Galderma y Natura desarrollan o prueban tratamientos dirigidos a quienes buscan mejorar la apariencia de su piel tras perder peso.
Este fenómeno, conocido popularmente como “cara Ozempic”, se caracteriza por mejillas hundidas, pérdida de volumen y flacidez en el rostro. Especialistas señalan que estos cambios se relacionan principalmente con la rapidez y la magnitud de la pérdida de peso, más que con un daño directo provocado por los medicamentos.
La oportunidad comercial ha llevado a las compañías a ampliar sus investigaciones y adaptar productos a las necesidades de estos consumidores. L’Oréal prueba fórmulas para usuarios de medicamentos GLP-1, mientras que Galderma estudia tratamientos como Sculptra, que estimula la producción de colágeno, y Restylane, un relleno dérmico elaborado con ácido hialurónico. Natura, por su parte, explora nuevas alternativas para atender las preocupaciones estéticas asociadas con el adelgazamiento.
El mercado potencial es considerable. Estimaciones de la consultora Boston Consulting Group apuntan a que los tratamientos clínicos relacionados con estas necesidades estéticas podrían crecer de aproximadamente 700 millones de dólares a 2 mil millones en los próximos cinco años. La expansión del uso de medicamentos contra la obesidad ha despertado el interés de las empresas por desarrollar soluciones que van más allá de las cremas convencionales.
Sin embargo, los especialistas advierten que los productos cosméticos tienen límites y no pueden recuperar por sí solos el volumen de grasa perdido en el rostro ni corregir todos los cambios estructurales de la piel. Aunque algunas fórmulas pueden mejorar su apariencia, los resultados dependen de cada persona y de factores como la edad, la nutrición y la velocidad con la que pierde peso. Así, el auge de los fármacos para adelgazar no solo transforma el mercado de la salud, sino que también abre una nueva competencia en la industria de la belleza.






