El Gobierno de Costa Rica, encabezado por la presidenta Laura Fernández, destituyó a Pablo Heriberto Abarca como embajador en México, cargo que ocupaba desde agosto de 2022. El diplomático confirmó su salida el viernes 16 de octubre y señaló que supo de la decisión cuando periodistas comenzaron a preguntarle sobre su situación, antes de recibir la notificación oficial.
Abarca informó que continuará desempeñando sus funciones hasta el próximo 14 de noviembre, fecha prevista para concluir su gestión diplomática. Tras confirmar su destitución, agradeció al expresidente Rodrigo Chaves, quien lo nombró representante de Costa Rica en territorio mexicano durante su administración.
Antes de asumir el cargo diplomático, Abarca fue diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) durante el periodo 2018-2022 y encabezó la bancada de esa organización en la Asamblea Legislativa. Su nombramiento como embajador se produjo en agosto de 2022, pocos meses después de que Chaves asumiera la Presidencia costarricense.
Durante su gestión, el funcionario enfrentó cuestionamientos públicos por una publicación relacionada con una supuesta alianza taurina y una empresa vinculada con su familia. Abarca reconoció que había utilizado de manera incorrecta el término “alianza” y negó que buscara obtener beneficios comerciales. En julio de 2023, el Gobierno informó que no abriría un procedimiento administrativo sancionatorio por ese episodio.
Hasta el momento de los reportes sobre su destitución, las autoridades costarricenses no habían explicado públicamente los motivos de la decisión ni anunciado quién ocupará la embajada en México. La salida de Abarca ocurre después de más de cuatro años como representante diplomático y un día después de que Ana Elena Pinto Lizano asumiera como nueva ministra de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica.






