| En 2016, un recién egresado de ingeniería industrial dedicaba semanas a dominar manualmente fórmulas de manufactura esbelta como condición para conseguir su primer empleo. Nueve años después, un asistente de inteligencia artificial generativa resuelve esos mismos cálculos en segundos, mientras miles de profesionistas con trayectorias similares compiten por vacantes que exigen capacidades que ningún plan de estudios contemplaba al momento de su titulación. Esa distancia, entre lo que enseña un programa académico y lo que exige el mercado laboral en tiempo real, se ha convertido en uno de los retos centrales de la educación superior contemporánea.
¿Cómo afecta la Inteligencia Artificial a la caducidad de las carreras universitarias en México?
Los programas académicos tradicionales tardan entre cuatro y cinco años en actualizar sus planes de estudio, un ritmo que choca con la velocidad de transformación de las competencias laborales. Según el Foro Económico Mundial, los empleadores esperan que cerca de cuatro de cada diez habilidades clave requeridas en el mercado laboral cambien hacia 2030, una cifra que, aunque representa una desaceleración frente a mediciones previas, sigue implicando una transformación estructural del trabajo. En México, el Desajuste de talento es ya una realidad medible: el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advierte que poco más de la mitad de los trabajadores del país deberá actualizar sus habilidades ante el avance de la inteligencia artificial y los cambios laborales, en un contexto donde prácticamente la totalidad de las empresas mexicanas anticipa que esta tecnología modificará sus operaciones.
¿Qué es la educación apilable y cómo ayuda a la empleabilidad continua?
Frente a la automatización de tareas operativas, el valor profesional deja de residir en la acumulación de un título estático y pasa a construirse mediante componentes modulares que se suman a lo largo de la trayectoria laboral. Esta apilabilidad permite que certificaciones, estancias empresariales o programas de posgrado se integren progresivamente hacia una credencial formal, en lugar de operar como eventos aislados de aprendizaje. El Modelo Educativo MAPS de Tecmilenio es un ejemplo de esta lógica de aprendizaje integrado al trabajo, una estructura que sustenta que nueve de cada diez estudiantes de la institución cuenten con empleo formal al momento de graduarse, con reconocimientos internacionales como Geurs Radar y QS Stars que certifican su impacto laboral.
¿Cómo responde la educación superior en México a la demanda de reskilling para 2030?
El propio IMCO señala que tres de las cinco habilidades que los empleadores consideran más relevantes hacia 2030 son de carácter humano, un hallazgo que redefine el papel de la inteligencia artificial en el mundo laboral: automatiza procesos operativos, pero traslada la ventaja competitiva del talento hacia su capacidad de diseñar y actualizar su propio perfil profesional. Esta es la lógica detrás de la discusión sobre competencias humanas vs IA generativa, un debate que las instituciones educativas están incorporando a sus modelos formativos.
Diana Armendáriz, Directora Nacional de Profesional de Tecmilenio, explica que el reto ya no consiste en elegir entre una carrera y una certificación, sino en construir una ruta donde ambas se complementen. «A largo plazo, tener un título no será suficiente para sostener un empleo. Trabajamos para que nuestros estudiantes sumen habilidades y certificaciones que les provean valor agregado, sin perder de vista su propósito de vida y la ventaja de ser humanos en la era de la inteligencia artificial», señala.
¿Qué modelo educativo ofrece certificados cocreados con la industria para enfrentar la automatización?
La respuesta institucional a este fenómeno global de reskilling pasa por certificaciones cocreadas junto con el sector productivo, diseñadas para actualizarse con mayor agilidad que un plan de estudios completo. Bajo este enfoque, la educación modular deja de ser un complemento periférico y se convierte en un componente estructural de la formación profesional, capaz de responder tanto a la obsolescencia de competencias como al bienestar y sentido de propósito de quienes estudian.
Tecmilenio integra este enfoque en su oferta académica a través de licenciaturas, posgrados y certificaciones apilables que buscan acompañar a los estudiantes desde su ingreso hasta distintas etapas de su vida profesional, en línea con las tendencias de aprendizaje continuo identificadas por organismos como el Foro Económico Mundial y el IMCO. |