Mápula se ha convertido en uno de los proyectos más cuestionados de la administración municipal: años de anuncios, un crédito contratado, millones destinados a la adquisición de un terreno, información reservada y un proyecto que, hasta ahora, sigue sin convertirse en el nuevo relleno sanitario prometido por el Municipio.
El regidor de Morena, Hugo González, puso nuevamente el dedo en la llaga al cuestionar la planeación y transparencia del proyecto. Recordó que en 2021 se prometió que el actual relleno sería clausurado en un plazo de dos años, mientras que posteriormente se advertía que su vida útil estaba por terminar. Sin embargo, cinco años después, Mápula continúa atrapado entre trámites, litigios y explicaciones pendientes.
A esto se suma la adquisición de un terreno de aproximadamente 70 hectáreas por 31 millones 678 mil pesos. El regidor cuestionó que el precio de compra rondara los 45 pesos por metro cuadrado frente a un valor promedio de 16.45 pesos referido en su posicionamiento, aunque esa comparación deberá contrastarse con el avalúo y las condiciones específicas del predio.
Pero quizá el mayor problema político para el Municipio no es solamente cuánto costó el terreno, sino por qué después de tantos años todavía tiene que salir un regidor a exigir que se explique el expediente. En 2023, además, información relacionada con el proyecto fue reservada por el Comité de Transparencia municipal, situación que alimenta las dudas sobre qué se ha informado y qué se ha mantenido fuera del alcance público.
El Municipio sostiene que el proyecto es legal y que las resoluciones judiciales no lo han invalidado, pero mientras la autoridad defiende esa postura, Mápula sigue sin operar y el viejo relleno continúa siendo la solución de todos los días.
Más que discursos, el proyecto necesita documentos: avalúos, contratos, estudios ambientales, condiciones jurídicas y una explicación completa de cómo se llegó hasta aquí. Porque después de tantos años y recursos públicos, pedir transparencia ya no debería ser una exigencia de la oposición, sino una obligación básica del Gobierno Municipal.






