Ante el cierre inminente del ciclo agrícola y la incertidumbre por la falta de agua para más de 100 mil hectáreas en la región centro-sur, el alcalde de Delicias, Jesús Valenciano, planteó aprovechar el agua de la mina de Naica, cuyo volumen equivale al de la presa La Boquilla.
El edil explicó durante una entrevista que solo se requiere una inversión mínima y que la mina otorgue tarifa eléctrica agrícola en lugar de industrial, con una conducción por gravedad de unos 30 kilómetros hasta la presa Las Vírgenes.
Valenciano aseguró que el agua de Naica no representa riesgo ambiental y funcionaría para uso agrícola, aunque no para consumo humano.
Además, señaló que la tala clandestina en la sierra agrava la crisis hídrica y criticó que las autoridades federales no verifiquen el origen de la madera en los retenes.
El alcalde confió en que la gobernadora Maru Campos y el secretario Mauro Parada impulsen una acción concreta con los agricultores.






