La periodista Norma Alicia Moreno Figueroa, de 24 años, fue asesinada el 17 de julio de 1986 en Matamoros, Tamaulipas, junto con Ernesto Flores Torrijos, director del periódico El Popular. Ambos fueron atacados a balazos cuando llegaban a las instalaciones del diario. De acuerdo con la investigación periodística publicada por El Universal, el crimen permaneció durante décadas sin que los responsables fueran llevados ante la justicia.
Moreno era jefa de Información de El Popular y también escribía una columna política en la que cuestionaba a autoridades, policías y grupos criminales de la región. Antes del asesinato había recibido amenazas y fue objeto de una campaña de hostigamiento mediante panfletos colocados en distintos puntos de Matamoros. El doble homicidio provocó protestas de periodistas que exigieron el esclarecimiento de los hechos.
Cinco años después del crimen, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió una recomendación al gobierno de Tamaulipas debido a la falta de avances en la investigación. Documentos localizados décadas después también aportaron información sobre el contexto de violencia y las posibles relaciones entre autoridades y grupos criminales en Matamoros.
A 40 años del asesinato, el caso de Norma Alicia Moreno permanece como un referente de la violencia contra periodistas en México. Su historia también forma parte de la investigación realizada por Artículo 19 y Fábrica de Periodismo, que recuperó documentos y testimonios para reconstruir los últimos meses de vida de la periodista y el contexto en el que ocurrió su asesinato.
El crimen de Norma Alicia Moreno quedó marcado por una investigación que no logró llevar a los responsables ante la justicia. Su nombre permanece ligado a la historia del periodismo mexicano y la impunidad, particularmente por tratarse de una joven periodista que había decidido ejercer su profesión de manera directa y crítica en una época de fuerte presión sobre la prensa en Tamaulipas.






