El primer ministro de Canadá, Mark Carney, respondió a las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y afirmó que ningún país puede decidir con quién debe asociarse Ottawa. El pronunciamiento ocurrió durante un discurso ante el Parlamento Europeo, en medio del acercamiento de Canadá a la Unión Europea (UE).
Carney defendió la posibilidad de profundizar la relación entre Canadá y la Unión Europea, incluida una propuesta para que el país norteamericano se convierta en miembro asociado del bloque europeo. El primer ministro señaló que Canadá tiene la facultad de determinar de manera independiente sus relaciones internacionales y comerciales.
La respuesta se produjo después de que Trump cuestionara el acercamiento entre Ottawa y Bruselas y advirtiera que podría considerar la medida como un acto hostil. El presidente estadounidense también amenazó con imponer nuevos aranceles a Europa si la propuesta avanza con lo que consideró una intención negativa hacia Estados Unidos.
Carney sostuvo que una relación más estrecha con Europa no pretende crear un bloque para enfrentarse a Estados Unidos. Por el contrario, afirmó que una mayor cooperación entre Canadá y la UE podría fortalecer la capacidad canadiense para actuar como socio de Washington.
El intercambio refleja las tensiones comerciales y diplomáticas entre Canadá y Estados Unidos, mientras Ottawa busca ampliar sus vínculos económicos y estratégicos con Europa. La propuesta de asociación con la UE todavía requiere avanzar en los procesos políticos correspondientes antes de concretarse.






