El relleno sanitario de Chihuahua volvió a arder y encendió las alarmas de todas las autoridades, luego de que una enorme columna de humo negro cubriera el sur de la ciudad. Con el apoyo de varias cisternas y pipas, bomberos y Protección Civil lograron contener las llamas para evitar que se saliera de control, confirmando hasta el momento que no hay personas lesionadas ni otros incidentes mayores, aunque los trabajos para sofocar por completo el fuego continúan en la zona.
Lo más grave es que este no es un accidente aislado, este es el basurero que desde hace un par de años se ha buscado renovar y ampliar, pero que sigue sin lograr ser un espacio seguro para el depósito de basura de la capital. Vecinos y autoridades lo saben: cada ampliación es una bomba de tiempo y hoy, una vez más, Chihuahua respira su propia basura en llamas.






