Apoyados por padres de familia, los alumnos compartieron una serie de fotografías en las que se observan instalaciones dañadas e incluso sucias.
A esto se suman salones con bancas insuficientes, colegiaturas en aumento y plataformas digitales costosas que dejan de funcionar al terminar el periodo, lo que les obliga a pagar de nuevo.
Asimismo, el personal de la institución se ha quejado de por sueldos bajos, falta de contratos y de seguro médico.
Por otra parte, el caso de la Ingeniería en Inteligencia Artificial y Seguridad en Software es el que más ha encendido las quejas, ya que la carrera debía arrancar en marzo de 2026, pero fue pospuesta a septiembre y luego a enero de 2027, con el argumento de que el campus rector exige un protocolo y que faltan estudiantes para abrir el grupo.






