El diputado de Morena, Arturo Ávila, llamó al senador Enrique Inzunza Cázarez a solicitar licencia y apartarse temporalmente de su cargo para enfrentar los señalamientos que pesan en su contra. El legislador consideró que sería un “error y una imprudencia” que Inzunza regresara al Senado durante el próximo periodo ordinario de sesiones.
Ávila sostuvo que cualquier funcionario que enfrenta acusaciones de esta gravedad debe permitir que las autoridades realicen las investigaciones correspondientes sin contar con fuero constitucional. Aunque aclaró que se trata de una postura personal y no de una instrucción de la bancada, insistió en que pedir licencia sería la vía más adecuada para demostrar disposición a someterse al escrutinio de la justicia.
El llamado ocurre después de que Enrique Inzunza anunciara su intención de reincorporarse a las actividades del Senado y participar en la reunión plenaria de Morena programada para el 30 de agosto. El senador ha sostenido que permanecerá en el cargo y no solicitará licencia, pese a los cuestionamientos surgidos desde que fue señalado por autoridades de Estados Unidos.
En medio de la polémica, Gerardo Fernández Noroña planteó la necesidad de privilegiar al movimiento político por encima de los intereses individuales, en un escenario donde la permanencia de Inzunza puede representar un costo para Morena. El debate se intensificó después del breve regreso y posterior solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa.
El caso coloca nuevamente a Morena y a sus dirigentes ante la presión de fijar una postura frente a los señalamientos contra integrantes de sus filas. Mientras Inzunza mantiene su intención de regresar al Senado, dentro del propio movimiento crecen las voces que consideran que una separación temporal del cargo podría ayudar a proteger la imagen y los principios que el partido asegura defender.






