La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) analiza, junto con autoridades federales y penitenciarias de la región noroeste, la posible liberación anticipada de alrededor de 300 personas privadas de la libertad del fuero federal.
El titular de la SSPE, Gilberto Loya, informó que los casos serán revisados de manera individual para determinar si cumplen con los requisitos establecidos por la ley. Entre los criterios se encuentra haber cumplido más de tres cuartas partes de la condena o presentar una enfermedad terminal o condición de salud irreversible.
El proyecto forma parte de una estrategia regional en la que participan Chihuahua, Sonora, Sinaloa y Baja California. La dependencia aclaró que no se trata de una liberación generalizada, pues cada expediente deberá cumplir con las condiciones legales y ser revisado por las autoridades competentes.
La SSPE destacó que el sistema penitenciario también mantiene programas de reinserción social. Actualmente, 4 mil 708 personas privadas de la libertad participan en actividades laborales, 506 reciben capacitación para el trabajo formal, 3 mil 475 están integradas a programas culturales y 3 mil 961 participan en actividades deportivas.
En materia educativa, 861 personas privadas de la libertad participan en programas de formación, con lo que, según la dependencia, se logró erradicar el analfabetismo en los centros penitenciarios estatales. La estrategia, señaló la SSPE, busca combinar seguridad y custodia con herramientas que permitan una reinserción social efectiva.






