El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, pidió a Andrés Manuel López Beltrán actuar con “cabeza fría” tras la cancelación de su visa estadounidense y advirtió que el retiro del documento no equivale a un expediente judicial. El legislador calificó la medida como parte de una “arquitectura psicológica y política” que busca generar presión y alimentar el ruido mediático alrededor de la clase política mexicana.
Mier llamó a mantener el rigor normativo y la defensa de la soberanía nacional, al considerar que la cancelación de una visa, por sí misma, no demuestra que exista una acusación penal contra la persona afectada. Sus declaraciones ocurrieron después de que López Beltrán revelara que Estados Unidos le retiró el permiso para ingresar a ese país y difundiera una carta dirigida al presidente Donald Trump.
En su carta, López Beltrán responsabilizó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de ordenar la cancelación de su visa. El morenista sostuvo que la decisión tenía un carácter político y afirmó que los funcionarios estadounidenses no contaban con pruebas de algún acto ilícito o inmoral cometido por él.
El senador también arremetió contra sectores de la oposición mexicana que, según acusó, aprovechan la controversia para respaldar lo que considera injerencia extranjera. Mier afirmó que caer en confrontaciones y “circos mediáticos” únicamente beneficia a quienes buscan utilizar el episodio para golpear políticamente al movimiento de la llamada Cuarta Transformación.
La polémica ocurre mientras Morena ha cerrado filas en defensa de López Beltrán y de la soberanía nacional, mientras crecen las reacciones por la decisión estadounidense. El caso también tomó un nuevo giro luego de que Landau publicara un mensaje irónico en redes sociales en el que afirmó que “lo que viene” les iba a encantar a quienes siguen el episodio, elevando todavía más la tensión entre funcionarios estadounidenses y políticos mexicanos.






