Lo que comenzó como un proyecto para ampliar un rancho terminó convirtiéndose en un importante descubrimiento arqueológico en la comunidad de Tecacahuaco, municipio de Atlapexco, en el estado de Hidalgo. Mientras realizaba excavaciones en su terreno, un habitante encontró una estructura de piedra que llamó su atención, por lo que dio aviso a las autoridades locales. El reporte llegó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuyos especialistas confirmaron que se trataba de vestigios de una construcción prehispánica.
Tras varias inspecciones, los arqueólogos determinaron que el hallazgo corresponde a un basamento piramidal de planta circular, cuya antigüedad podría ubicarse en el Periodo Posclásico Mesoamericano, entre los años 900 y 1521 d.C. La estructura, elaborada con arenilla y recubierta con cal, habría alcanzado aproximadamente 3.5 metros de altura y podría formar parte de una edificación mucho mayor, con un diámetro cercano a los 15 metros.
Los especialistas del INAH continúan con los trabajos de registro y conservación del sitio, ya que existen indicios de que el área podría albergar más vestigios arqueológicos, incluyendo un antiguo juego de pelota, lo que incrementa su valor histórico y cultural. El descubrimiento confirma, una vez más, la enorme riqueza arqueológica de México y abre la posibilidad de que Tecacahuaco se consolide como una nueva zona de interés para la investigación y preservación del patrimonio nacional.
El hallazgo se suma a otros importantes descubrimientos realizados en los últimos años en diferentes regiones del país y demuestra que, incluso bajo terrenos de uso cotidiano, aún permanecen ocultos vestigios de las antiguas civilizaciones que habitaron el territorio mexicano. Para las autoridades, la colaboración de la comunidad fue clave para proteger el sitio y evitar que la estructura sufriera daños irreversibles.






