Noticias Chihuahua:
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo este viernes una serie de reuniones y conversaciones enfocadas en fortalecer la cooperación de seguridad con Estados Unidos en medio de la creciente presión por el combate al narcotráfico y la violencia en varias regiones del país.
El tema tomó relevancia luego de reportes relacionados con presuntas operaciones de inteligencia estadounidenses en territorio mexicano, especialmente en estados fronterizos como Chihuahua, donde continúan activos distintos grupos criminales.
Sheinbaum aseguró que México mantendrá coordinación con Washington, aunque dejó claro que las operaciones armadas extranjeras dentro del país no están permitidas por la Constitución mexicana. La mandataria insistió en que la cooperación debe realizarse respetando plenamente la soberanía nacional.
Funcionarios del gabinete de seguridad indicaron que las reuniones recientes buscan mejorar el intercambio de inteligencia, vigilancia fronteriza y combate al tráfico de fentanilo y armas ilegales.
Mientras tanto, el secretario de Seguridad Omar García Harfuch sostuvo contactos con representantes internacionales para fortalecer acuerdos contra redes criminales transnacionales.
La oposición criticó al gobierno federal por considerar que existe poca claridad sobre el alcance real de la cooperación con agencias estadounidenses. Legisladores exigieron transparencia total sobre cualquier operación conjunta.
En regiones como Sinaloa, Michoacán y Tamaulipas continúan desplegados operativos federales para contener actividades del crimen organizado, especialmente relacionadas con tráfico de drogas sintéticas y extorsión.
Analistas consideran que el gobierno mexicano enfrenta un escenario complejo debido a las presiones diplomáticas de Estados Unidos y al mismo tiempo la necesidad de mantener estabilidad política interna.
La violencia ligada al narcotráfico sigue siendo uno de los principales desafíos para la administración federal, particularmente tras diversos episodios recientes relacionados con cárteles y enfrentamientos armados.
Las próximas semanas serán clave para definir el rumbo de la cooperación bilateral en seguridad, mientras ambos gobiernos intentan evitar tensiones políticas mayores y mantener coordinación estratégica.






