InicioColumnaSTILO libre: 22 de abril 2026

STILO libre: 22 de abril 2026

Published on

Noticias Chihuahua:

En la política local siempre hay escenas que parecen menores, pero terminan diciendo mucho más de lo que aparentan. Basta darse una vuelta por redes sociales para encontrar ejemplos claros de cómo algunos funcionarios buscan reflectores propios, aun cuando forman parte de una estructura institucional que exige mesura. Tal es el caso de Laura Gurza, quien desde hace algunos años se desempeña en la Secretaría de la Función Pública y que incluso buscó la titularidad de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. Recientemente apareció en un video junto a su equipo dentro de las instalaciones del C7-IA de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, donde lo que llamó la atención no fue el lugar, sino el tono: un mensaje emitido a título personal, distante de la representación formal que implica su encargo.

Y es que, en estos tiempos, no solo importa lo que se dice, sino desde dónde y bajo qué investidura se comunica. Resulta inevitable preguntarse qué postura tendrá el titular de la Secretaría de la Función Pública ante este tipo de expresiones individuales que parecen desmarcarse del trabajo institucional. Porque si algo se espera en el servicio público es disciplina y sentido de pertenencia, más que protagonismos aislados. Lo curioso del caso es que, así como apareció, el video desapareció de las plataformas sin mayor explicación, alimentando aún más las especulaciones. ¿Habrá habido un llamado de atención? Difícil saberlo. Lo que sí es claro es que, en política, los mensajes —y su ausencia— también hablan.


Hoy pinta para función de larga duración en el teatro político de Chihuahua. Antes de que arranque la sesión de Cabildo donde se discutirá este exquisito debate sobre nomenclatura urbana —sí, cambiar nombres mientras las llantas rezan—, ya se cocina el ingrediente que faltaba: manifestación afuera. Porque nada completa mejor una discusión sobre calles que un coro de consignas… en calles hechas trizas.

El menú ya lo conocemos: la Avenida La Cantera para Víctor Cruz Russek, la Avenida de las Industrias para Samuel Kalisch, y el Circuito Universitario para Francisco Barrio. Una mezcla perfecta de historia, empresa y… timing desastroso.

Pero lo realmente entrañable es la protesta “ciudadana, espontánea y sin tintes políticos”. Esa categoría mítica donde coincidentemente hay organización, consignas listas, mantas recién impresas y una narrativa perfectamente alineada. Todo muy natural, como cuando florecen pancartas en temporada electoral. Nadie mueve hilos, por supuesto; son los mismos ciudadanos que, entre bache y bache, encontraron el tiempo para coordinarse y salir a exigir… que no se cambien los nombres. Prioridades claras: primero la placa, luego el pavimento (o al revés, según el grupo).

Adentro, la sesión promete convertirse en maratón de intervenciones solemnes para discutir lo imprescindible: si una avenida debe llamarse de una forma u otra, mientras allá afuera la realidad sigue llamándose “cráter”, “zanja” y “parche”. Se anticipa una jornada de discursos grandilocuentes, citas históricas y pobreza política en su máxima expresión, donde cada quien defenderá su postura como si de ello dependiera el destino de la ciudad… cuando lo que realmente depende es que alguien, algún día, decida arreglarla.

Y en medio de todo, los números incómodos siguen sin irse. Carlos Rivas con sus 120 millones para 55 mil metros cuadrados —un curita elegante— y Marco Bonilla recordando que se necesitan más de 13 mil millones para poner orden de verdad. Pero tranquilos: la placa nueva sí llega a tiempo.

Así que hoy tendremos el espectáculo completo: Cabildo discutiendo nombres, manifestantes negando política mientras hacen política, y una ciudad que, silenciosa pero contundente, sigue exigiendo algo mucho más básico. Porque mientras no haya calles dignas, todo esto suena a lo que es: una distracción con micrófono, pancarta y sesión extendida. Y el bache, fiel como siempre, seguirá ahí… sin importar cómo lo bauticen.


En la política chihuahuense hay personajes que nunca se van… solo cambian de mesa. Y si alguien domina ese arte de la ubicuidad es Javier Corral, que sigue metiendo la cuchara en todo lo que huela a decisión importante. Aunque, siendo justos, el verdadero problema no es que la meta —eso ya es deporte olímpico—, sino que haya quien le sostenga el plato y todavía le diga “sí, chef”.

Ahí entra la dirigente estatal de Morena, Brighite Granados de la Rosa, quien en lugar de marcar distancia institucional y poner orden en la casa, parece más bien dispuesta a escuchar con atención las recetas del senador reciclado. Porque sí, el mismo que antes era PAN, luego independiente de sí mismo y ahora resulta “siempre leal” a Morena, según su propio guion.

El asunto no es menor. Javier Corral trae una obsesión bastante transparente: que Cruz Pérez Cuéllar no llegue a la candidatura a gobernador de Chihuahua. Y claro, tampoco es que haya que hacer un doctorado en política para entender por qué: no es de su grupo, no responde a su línea y, peor aún, podría ganarle el juego.

Hasta ahí, todo normal en el mundo de las grillas. Cada quien empuja a los suyos. Pero lo que ya roza la comedia es que la dirigente estatal —la encargada, en teoría, de coordinar, equilibrar y no inclinar la balanza— salga a hablar bien de Corral como si fuera un activo estratégico del movimiento y no un invitado incómodo con pasado bastante documentado.

Porque una cosa es la “apertura” y otra muy distinta es dejar que alguien llegue con intenciones clarísimas a intentar secuestrar la narrativa del partido en el estado. Y lo peor: con micrófono prestado desde dentro.

El mensaje que se manda es brutalmente simple: aquí no todos tienen piso parejo… algunos tienen padrino. Y mientras tanto, el discurso oficial de “unidad” suena más a trámite que a convicción.

En este enredo ya han volado chispas. Ahí está el antecedente con Martín Chaparro, quien durante siete años estuvo al frente del partido. Podrá discutirse su eficacia —y vaya que hay material—, pero al menos jugaba con una idea más clara de lealtad al movimiento, no de reciclaje político con etiqueta nueva.

Hoy, en cambio, Morena en Chihuahua corre el riesgo de convertirse en una especie de franquicia donde cualquiera con pasado conveniente puede llegar a opinar, influir y, si lo dejan, decidir. Todo mientras los fundadores y militantes de a pie ven cómo el proyecto que construyeron empieza a parecerse peligrosamente a aquello que tanto criticaban.

Porque si algo queda claro en este episodio es que el problema no es que Javier Corral quiera meter la cuchara. El problema es que le estén poniendo la mesa completa… y hasta le aplaudan el menú.

Noticias Chihuahua

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Últimas Noticias

Iniciarán los Festejos a la Niñez el sábado en Aquiles Serdán

A partir del sábado la Presidencia Municipal de Aquiles Serdán dará inicio con los...

Prevén vientos fuertes y ambiente caluroso por ingreso del frente frío 46 en Chihuahua

La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que este miércoles 22 de abril se...

México concentra el 50% del capital latinoamericano en inmobiliario europeo. La brecha estructural ya se está cerrando

Con 33,900 millones de euros de inversión acumulada en España, México es el principal...

Camargo se estremece tras trágica muerte de menor en el río Conchos

La comunidad de Camargo, Chihuahua, se encuentra de luto luego de que fuera localizado...

Tenemos más relacionado

Iniciarán los Festejos a la Niñez el sábado en Aquiles Serdán

A partir del sábado la Presidencia Municipal de Aquiles Serdán dará inicio con los...

Prevén vientos fuertes y ambiente caluroso por ingreso del frente frío 46 en Chihuahua

La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que este miércoles 22 de abril se...

México concentra el 50% del capital latinoamericano en inmobiliario europeo. La brecha estructural ya se está cerrando

Con 33,900 millones de euros de inversión acumulada en España, México es el principal...
Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com