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La aspirante de Morena, Brenda Ríos, se posiciona con claridad al frente de las preferencias internas de su partido, superando con amplitud a otros perfiles y consolidándose como la figura más competitiva en la contienda rumbo a la alcaldía de Chihuahua.
De acuerdo con la más reciente medición de Massive Caller, Ríos alcanza el 27.1% de respaldo entre los aspirantes morenistas, colocándose por encima de sus contendientes y marcando una diferencia significativa en un escenario donde el resto de los perfiles no logra acercarse con la misma fuerza.
Más allá del dato puntual, lo relevante es la tendencia: su crecimiento ha sido constante y sostenido, sin altibajos abruptos, lo que refleja una acumulación real de apoyo ciudadano. En términos electorales, este comportamiento es considerado uno de los más sólidos, al indicar que no se trata de un fenómeno pasajero, sino de una candidatura en construcción.
En el panorama general, el PAN mantiene una ventaja con 42.6% en intención de voto frente al 34.7% de Morena. Sin embargo, esta diferencia no se traduce necesariamente en una posición firme, ya que el partido blanquiazul muestra señales de estancamiento, sin lograr ampliar su base de apoyo en las mediciones recientes.
Por el contrario, Morena registra una tendencia ascendente que reduce la brecha y coloca la contienda en un terreno competitivo. En este contexto, la figura de Brenda Ríos se convierte en un eje clave para el crecimiento del partido, al concentrar respaldo interno y proyectar competitividad hacia el electorado general.
A este escenario se suma el 8.2% de votantes indecisos, un segmento que podría resultar determinante en una elección cerrada y que representa el principal campo de disputa para ambas fuerzas políticas.
En paralelo, el PAN enfrenta un proceso interno fragmentado. César Jáuregui encabeza las preferencias con 24.1%, pero sin lograr una ventaja contundente frente a otros aspirantes, lo que evidencia una competencia interna abierta y la ausencia de un liderazgo definido.
Así, mientras Morena avanza con una figura que gana terreno de manera consistente, el PAN mantiene una delantera que no termina de consolidarse. El escenario, a más de un año de la elección, sigue abierto, pero con una tendencia que comienza a inclinarse.







