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El vicepresidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, advirtió que la propuesta de reforma electoral impulsada por Lorenzo Córdova y Acosta Naranjo, a través de la organización Somos MX, no representa un planteamiento serio ni una mejora al sistema democrático del país.
“No estamos frente a una reforma electoral con articulado claro; lo que presentaron es una serie de ideas amorfas que dejan ver cuáles son sus verdaderas intenciones”, señaló el legislador.
Gutiérrez Luna explicó que el fondo de la propuesta se resume en más plurinominales, más dinero público y cero compromisos con los pueblos indígenas.
“En la actualidad, hay 200 diputaciones plurinominales, Lorenzo y Naranjo quieren 50 más para llegar a 250, y por supuesto quieren más dinero. Proponen redistribuir el financiamiento público para que los partidos con menor representación reciban ahora más recursos, aunque no tengan respaldo ciudadano”, afirmó.
El vicepresidente de la Cámara subrayó que resulta especialmente grave que, en una propuesta que presume ser democrática, no exista una sola mención a los pueblos indígenas.
“Es evidente que olvidan deliberadamente a los pueblos indígenas. No es casualidad: Lorenzo Córdova y Edmundo Jacobo, quien fue su secretario ejecutivo en el INE y hoy representante legal de Somos MX, se burlaron de ellos en una conversación que fue del conocimiento público cuando eran funcionarios electorales. Hoy, en sus “recomendaciones” para la reforma electoral, para ellos los pueblos indígenas no existen, no cuentan y no importan”, denunció.
Añadió que esta iniciativa confirma que los impulsores de Somos MX buscan beneficiarse del sistema electoral sin competir ni ganar en las urnas.
“Quieren más espacios plurinominales y más recursos públicos, pero no más representación real. No quieren votos, quieren privilegios”, sostuvo.
Finalmente, Sergio Gutiérrez Luna reiteró que cualquier reforma electoral debe poner al centro al pueblo, ampliar derechos y fortalecer la representación, especialmente de los sectores históricamente excluidos.
“México no necesita reformas hechas para las élites. Necesita una democracia que represente a todas y todos, incluidos los pueblos indígenas, no iniciativas que sólo sirvan a quienes quieren seguir viviendo del presupuesto”, concluyó.







