Noticias Chihuahua:
La guerra en Sudán se ha intensificado en los últimos días, especialmente en la región de Darfur, donde miles de civiles están atrapados entre los combates y la falta de ayuda humanitaria.
La milicia Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) ha tomado el control de varias zonas, incluyendo la ciudad de El Fashir, lo que ha provocado un gran desplazamiento de familias que huyen sin comida ni refugio.
Testigos locales reportan escenas de terror: cuerpos en las calles, casas incendiadas y niños desnutridos buscando agua. Las carreteras están bloqueadas y el acceso de las organizaciones humanitarias es casi imposible.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que “la situación se está saliendo de control” y pidió un alto al fuego inmediato para permitir la entrada de ayuda.
Las autoridades locales reconocen que no tienen capacidad para detener el avance de la milicia, que ha sido acusada de cometer crímenes de guerra y ataques contra civiles.
Los hospitales están colapsados, sin medicinas ni personal suficiente, y las comunidades rurales han quedado aisladas. La población teme que, si los combates continúan, se desate una hambruna masiva.
El conflicto, que ya lleva más de un año, ha provocado cientos de miles de desplazados dentro y fuera del país. Muchas familias cruzan la frontera hacia Chad y Egipto en busca de seguridad.
Organizaciones internacionales insisten en que el mundo no puede seguir ignorando esta crisis, una de las peores del continente africano en la actualidad.
Mientras tanto, los líderes sudaneses siguen divididos y no hay señales de diálogo real que ponga fin a la violencia.
La situación en Darfur refleja el colapso total del Estado y una emergencia humanitaria que crece cada día más.







