La diputada de Morena, Jael Argüelles Díaz, lanzó un fuerte señalamiento contra el titular de la Secretaría de Salud de Chihuahua, Gilberto Baeza Mendoza, al calificar como evasivo y engañoso el informe que presentó ante el Congreso sobre el brote de sarampión en la entidad.

Durante su intervención en sesión permanente, la legisladora reclamó que las respuestas brindadas a los 57 cuestionamientos planteados desde el 20 de febrero no ofrecieron datos concretos ni rigor técnico, pese a tratarse de una situación crítica de salud pública, “No se puede improvisar ni responder con generalidades cuando está en juego la vida de niñas y niños. Este informe está lleno de omisiones, excusas y falta de responsabilidad”, expresó.

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Argüelles criticó que la Secretaría no aclaró qué herramientas tecnológicas se utilizaron para rastrear casos y contactos. “No basta decir que usaron ‘ofimática’. Necesitamos saber si se aplicaron programas especializados como Epi Info, Epidat o SPSS, porque eso marca la diferencia entre contener o perder el control del brote”, dijo.

También denunció la ausencia de indicadores concretos para evaluar la efectividad de las acciones de contención, y calificó como inaceptable que se atribuya el rezago en vacunación al desabasto federal, sin explicar cuáles vacunas faltaron, cuánto duró el desabasto ni qué se hizo localmente para solucionarlo.

La diputada mostró cifras oficiales que contradicen la versión del Secretario. Mientras el funcionario culpó al IMSS y al ISSSTE por las bajas coberturas, los datos muestran que ambas instituciones superaron el 95%, mientras que la Secretaría de Salud estatal apenas logró 66.5% en la primera dosis SRP y 55.3% en la segunda.

Otra omisión grave, dijo, fue la falta de información sobre la vacunación en comunidades menonitas, históricamente rezagadas. A pesar de que se preguntó explícitamente, no se respondió desde cuándo no se aplican campañas en esos sectores, ni se detallaron los obstáculos que impiden su atención.

Argüelles también cuestionó la manera confusa y tardía en que la Secretaría comunicó el brote. Aunque el primer caso positivo se confirmó el 20 de febrero, la dependencia emitió un boletín oficial hasta tres días después, desviando la atención hacia Texas y sin informar oportunamente a la población local, “El primer aviso debió ser inmediato, no tres o cinco días después. Esta falta de transparencia pone en riesgo la salud pública”, advirtió.

Además, lamentó que no se haya calculado el número básico de reproducción (R₀) específico para Chihuahua, lo que impide conocer si el brote está bajo control o en expansión. Señaló que el informe solo citó rangos internacionales sin adaptar la información a la realidad del estado, especialmente en zonas con alta desnutrición.

Argüelles alertó que, de no corregirse estas fallas, Chihuahua podría enfrentar transmisión local sostenida de sarampión, lo que convertiría al virus en una enfermedad endémica en comunidades rurales, indígenas y menonitas.

Por ello, exigió respuestas claras y documentadas en siete temas clave: Sistemas tecnológicos usados para la trazabilidad, Indicadores de evaluación de respuesta, Detalles del desabasto y duración, Información sobre campañas en comunidades menonitas, Justificación del retraso en comunicar el primer caso, Cálculo y análisis del R₀ estatal y en zonas vulnerables, Evidencia de la comparecencia del Secretario el 24 de abril.

“La salud no se improvisa. Esta crisis exige rigor técnico, ética y rendición de cuentas”, concluyó la diputada morenista.

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